Puede que nuestras ciudades de hoy, no nos parezcan tan interesantes, excepto si analizamos algunos datos.
En la colonia, La Habana llegó a ser la tercera ciudad mayor del Nuevo Mundo (por delante de New York) y la número 1 del Caribe, lugares que fue perdiendo y hoy muchas la superan.
Pero hasta 1580, aún era aventajada por Santo Domingo, San Juan, Baracoa, Bayamo y Santiago de Cuba.
O sea, tardó varias décadas en ser la más poblada de Cuba y de las Antillas, etc.
A mediados del siglo XVIII, La Habana tenía una población cercana a los 50 mil habitantes.
Esto significa que, por entonces, La Habana era menor que la actual ciudad de Florida, la cual desde el censo de 2002 ya rebasaba esa cifra.
Por tanto, la capital de Cuba tardó 2 siglos y medio, en llegar a una cantidad de habitantes, que Florida alcanzó en menos de un siglo.
Por cierto, Camagüey demoró más de 400 años para lo mismo.
En esas primeras 4 centurias, no existían casi asentamientos humanos, en los actuales municipios de Céspedes, Esmeralda, Florida, Vertientes y otros, hasta el surgimiento de San Jerónimo y Magarabomba.
Por lo general, los camagüeyanos centramos mucho nuestra atención en la cabecera provincial, olvidando un poco el resto de los lugares, que históricamente han existido en nuestro territorio.
En esto nos parecemos a los habaneros, para quienes la capital es la ciudad y el resto áreas verdes, o la gente del campo.
Ello, a pesar de que oficialmente, tenemos en el país unas 60 ciudades. Sólo las que tienen 20 mil o más caen hoy día en esta denominación.
Si se usaran criterios de censos previos, pasarían del centenar.
Interesante. ¿Verdad?
